Tras declaraciones del expresidente y jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, de que un “académico destrozó a Bolivia”, el presidente Luis Arce señaló este sábado que “las mentiras, el odio y la violencia no afectarán la unidad del Gobierno nacional con su pueblo”.
“(El pueblo) es sabio y conoce quienes trabajan para sacar adelante a la Patria y quienes obstaculizan la economía poniendo sus intereses individuales, sobre los colectivos”, escribió el mandatario en su cuenta de X.
La posición de Arce surge luego de que Morales asistiera al ampliado ordinario de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) que lo respalda, en Cochabamba, y se estrellara contra con la administración gubernamental.
“Defender al Gobierno es defender la corrupción, la protección al narcotráfico (…) es defender que no haya dólares, que no haya combustible”, dijo el viernes.
En esa misma línea, Juan Ramón Quintana, exministro de la Presidencia en el gobierno de Morales, en un curso de formación política en Santa Cruz calificó también al Gobierno de “ruin y canalla” al traicionar a Morales.
“Cómo es posible, en qué cabeza cabe esta conducta ruin, canalla de traicionar al mejor presidente de este país. En qué espíritu cabe el meter una puñalada a tu padre político. Cómo puede ofender la dignidad de ese compañero que te ha abierto todas las puertas para que seas presidente”, indicó Quintana.
El vicepresidente David Choquehuanca también se pronunció el viernes y afirmó que se debe terminar “el tiempo de hacernos daño y sabotearnos”.
“En algunos líderes prevalece el culto a la personalidad. El líder autoritario busca paralizar el pensamiento de nuestro pueblo. Quieren que todos repitan sus imposiciones. Encarcela la libertad de pensamiento y persigue la libertad de expresión”.







