Microsoft pasó ayer al contraataque y, para derrotar a la competencia, comercializa desde ayer el nuevo sistema operativo Windows 8, el más ambicioso de la compañía desde Windows 95, que se puede descargar en más de 140 mercados y 37 idiomas.
La empresa lanzó también la primera tablet de Microsoft. Según la compañía estadounidense, ésta “es la mejor versión del software que se haya hecho nunca, un hito en la evolución y revolución de la computación”.
Además de los dispositivos, los clientes tendrán la posibilidad de actualizar a Windows 8 sus propias computadoras. Se prevé que serán 100 mil las aplicaciones que irán al interfaz en los 90 días de su lanzamiento, y 400 millones los dispositivos con Windows 8 para julio de 2013.






