Ante la propuesta de llevar adelante proyectos urbanos en el casco histórico de la ciudad, como la construcción de la Casa Grande del Pueblo y la Asamblea Plurinacional, los invitados opinaron sobre las repercusiones.
“Estos proyectos están emplazados para incorporarse en el centro histórico en una traza que no permitiría edificaciones en altura porque no sólo generaría íconos de sombra, sino alteraría de forma drástica ese entorno y paisaje urbano. El patrimonio histórico no debería derruirse ni derrumbarse”, explicó Ximena Pacheco, directora de Patrimonio Cultural y Natural del GAMLP.
“Nuestro centro histórico tiene una sobrecarga de actividad, tiene vida excesiva (…). Ambos proyectos no son justificables y si se quiere desarrollar un centro administrativo nacional, se debe proyectar a medio camino entre La Paz y El Alto”, opinó el arquitecto Gastón Gallardo.
“Conservamos el centro, los volvemos museos, galerías y hacemos el Palacio de Gobierno o la Casa Grande en otro lugar, hay sitios donde el Gobierno va a funcionar mejor”, señaló Mario Galindo, vicepresidente de la Sociedad de Ingenieros de La Paz.
“Los antecedentes de este tipo de obras necesitan un trabajo preliminar de investigación para no alterar el espacio”, precisó Zazanda Salcedo, especialista en de monumentos y sitios históricos.
Los invitados coincidieron en que la sociedad debe sensibilizarse para salvaguardar el patrimonio.






