En los últimos diez años, los bosques de la Amazonía fueron deforestados en una extensión de 24 millones de hectáreas (ha), territorio equivalente al Reino Unido o al doble de la Amazonía ecuatoriana, según el atlas Amazonía bajo presión, presentado ayer en la ciudad de Santa Cruz.
La investigación señala que la parte que pertenece a Brasil sufrió la mayor deforestación, seguida de Colombia, Bolivia y Ecuador. Otras causas del daño a esta reserva natural son la degradación, presión en el paisaje amazónico, la fragmentación, la explotación petrolífera y minera, la construcción de carreteras e instalación de empresas hidroeléctricas. Asimismo, el documento advierte que la Amazonía podría convertirse, a mediano plazo, en una tierra depredada y desértica a causa de dichas amenazas, que van en contra de su protección.
Dentro de las conclusiones, el atlas resalta la importancia de un control y fiscalización a los impactos y amenazas que atentan contra la protección y conservación de la gran reserva natural, acciones que deben partir de los gobiernos que comparten el territorio.
A fines de noviembre se realizó el VI Foro Panamazónico en Cobija, Pando, con la participación de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana Francesa, Inglesa, Perú, Surinam y Venezuela, donde se denunció flexibilización de leyes ambientales “para favorecer a las empresas”.






