Billie Ruth es el regreso de Edmundo Paz Soldán al cuento, después de muchos años. Son quince narraciones publicadas en Bolivia por Nuevo Milenio y en España por Páginas de Espuma. Los relatos nos hablan de muertes incomprensibles, desesperanza, nostalgias, asesinatos y miedos rimados con desasosiegos. ¿Cuánto sabemos de nuestros corazones? se pregunta en su cita inicial en inglés de la escritora Flannery O’Connor. En realidad, Billie Ruth es un volumen de cuentos sobre padres e hijos.
Padres separados e hijos ingratos (todos lo somos): los relatos de Paz Soldán nos hablan del tiempo que nos tomamos para oponernos a los padres y madres; de ese tiempo necesario para hacer lo que quieren que hagamos, dejar de admirarlos. Culpas y remordimientos para lanzarnos la pregunta (que atormenta): si uno no es buen padre, ¿tiene derecho a dejar de ser un buen hijo?
De Cochabamba y las minas de Oruro a los Balcanes y Europa Central para volver a Alabama: con ojos de adolescentes, Paz Soldán nos deja unos cuantos buenos relatos (mi favorito: el futbolero Como la vida misma) recuperando el pulso del género en el que mejor se siente: el relato corto, intenso, con finales sorprendentes, agilidad narrativa; grandes-pequeñas historias.
Ricardo Bajo es periodista.






