El equipo médico de cirugía cardiovascular de un hospital de la periferia sur de Buenos Aires logró sacar del corazón de un joven operario un clavo que se había incrustado por accidente mientras trabajaba.
“La evolución del paciente es muy buena y se le quitó el respirador”, informó el cirujano Marcelo Nahín, quien dirigió la cirugía. El operario de 19 años recibió un disparo de una pistola neumática cuando estaba trabajando en la maderera donde está empleado.
Esto provocó que un clavo de ocho centímetros de largo le atravesara el esternón y el ventrículo derecho del corazón, quedando alojado en la cavidad cardiaca, precisó el Ministerio de Salud. “Lo bueno fue que nadie intentó sacarle el clavo antes de llegar al hospital”, agregó Nahín. La intervención quirúrgica duró más de dos horas, indicó.
El cirujano advirtió que “las pistolas de clavos son herramientas poderosas y fáciles de operar que aumentan la productividad en las tareas de clavado, pero que también son responsables de alrededor de 37 mil visitas anuales a salas de emergencias de trabajadores de la construcción en EEUU”.
“Es la primera vez que se realiza una cirugía así en Argentina, con un elemento cortante como un clavo”, dijo Arnaldo Medina, director del hospital público El Cruce, de la localidad de Florencio Varela, donde se realizó la exitosa operación. Según Medina, sólo tres personas en el mundo sobrevivieron a este tipo de lesión, en casos ocurridos en Estados Unidos, Australia y Polonia.






