El Royal Bank of Scotland (RBS), controlado por el Estado británico, deberá pagar 612 millones de dólares de multas a las autoridades estadounidenses y británicas por manipular la tasa interbancaria Líbor, de primordial importancia en el mundo de las finanzas.
El RBS deberá pagar 325 millones de dólares a la comisión estadounidense de operaciones a futuro, 150 millones de dólares al Departamento estadounidense de Justicia y 87,5 millones de libras (137 millones de dólares) a la Autoridad de Servicios Financieros británica para poner “fin a las investigaciones”. El responsable del banco de inversiones del RBS, John Hourican, dimitirá pese a no estar implicado.






