Científicos rusos descubrieron ayer fragmentos del meteorito que explotó mientras caía sobre la región de los Urales creando una onda expansiva que hirió a unas 1.200 personas y causó numerosos daños materiales.
Esta roca estalló el viernes cerca de la ciudad de Cheliabinsk en Rusia central, con una fuerza estimada por expertos como 30 veces superior a la de la bomba atómica arrojada por EEUU sobre la ciudad japonesa de Hiroshima al final de la Segunda Guerra Mundial.
El meteorito explotó varias decenas de kilómetros por encima de la superficie terrestre pero los fragmentos que resultaron de esa explosión se esparcieron al parecer sobre esa región industrial rusa.
Los 50 fragmentos hallados revelan que el meteorito “pertenece a la clase de las condritas (término que designa un tipo de meteorito rocoso)” y contiene una proporción de 10% de hierro.






