El juicio oral del caso Terrorismo se instaló ayer, con dos horas y media de retraso, en Santa Cruz, a poco de cumplirse cuatro años del operativo policial en el hotel las Américas, que terminó con tres presuntos terroristas acribillados y dos aprehendidos.
Bajo estrictas medidas de seguridad de la Policía antimotines y de Inteligencia, se instaló el acto procesal en el piso 2 del Tribunal de Justicia Departamental, situado en el primer anillo y la calle Monseñor Rivero, hasta donde fueron trasladadas las personas involucradas en el supuesto caso de terrorismo que investiga el fiscal Marcelo Soza.
En el acto procesal instalado en Santa Cruz por el juez Sixto Fernández, titular del Tribunal 1º de Sentencia de La Paz, estuvieron presentes las 21 personas acusadas por los delitos de alzamiento armado y terrorismo.
Dentro del proceso, 11 involucrados se encuentran detenidos de manera preventiva en diferentes cárceles del país y fueron trasladados hasta Santa Cruz. Además, acudieron a la audiencia los diez imputados que se encuentran con arresto domiciliario.
Retraso. La reapertura del proceso estaba marcada para las 15.30, la misma sufrió un retraso a raíz de la ausencia de la secretaria del juez, hecho que derivó en un compás de espera hasta las 18.00.
Los procesados Juan Carlos Santisteban, Juan Kudelka y Gelafio Santisteban se mostraron conformes por el traslado del caso a Santa Cruz, lugar donde se desarrollaron las investigaciones y ocurrió el supuesto delito.
El procesado Gary Prado Salmón —quien en la audiencia celebrada en Tarija estaba ausente por problemas de salud, hecho que le valió al juez para declararlo en rebeldía— ayer se reintegro al proceso haciendo que dicha figura jurídica desaparezca.
Ignacio Villa Vargas, El Viejo, negó la existencia de terrorismo en Bolivia y reiteró que fue presionado y torturado para que involucre a algunas personas. También atacó al fiscal Marcelo Soza, a quien sindicó de haberle entregado una lista de dirigentes cruceños para incriminarles.
“En el momento en que me resistí a seguir colaborando, los venezolanos me golpeaban y obligaban para que siga culpándolos”, subrayó en el inicio del proceso.
Escóbar pide celeridad en la denuncia de extorsión
Acusa a investigadores de haber montado un proceso en su contra
El excomandante de la Policía Nacional Víctor Hugo Escóbar pidió ayer celeridad en el proceso que inició contra cuatro oficiales de la Policía y otros por presunta extorsión.
Espera que la querella que interpuso en contra de un jefe policial, tres efectivos de esa institución, dos fiscales, un jurista, entre otros, avance con la respectiva convocatoria para que declaren.
“Voy a insistir en que este caso avance con la misma celeridad con que han actuado conmigo, que en menos de 24 horas han logrado mi detención preventiva. Voy a demostrar que este caso ha sido montado por algunos investigadores que estaban asignados al proceso”, dijo.
Denuncia. Escóbar interpuso una denuncia porque presuntamente le habrían solicitado 20 mil dólares para favorecerle en las investigaciones sobre la adjudicación de un departamento en el edificio Los Reyes, del Consejo de Vivienda Policial (Covipol), en el que es indagado.
Ayer informó que ya se asignó al fiscal y que en ese marco se presentó para prestar su declaración informativa.
“Con seguridad va a avanzar, confiamos mucho en el fiscal asignado y, lógicamente, él determinará qué es lo que ha pasado. He presentado una denuncia por los delitos de extorsión y algunos otros tipos penales”, detalló.






