El presidente François Hollande reconoció ayer que Francia se ve obligada a revisar su objetivo de reducción del déficit al 3 % del PIB en 2013 y agregó que el Estado debe llevar a cabo nuevas medidas de ahorro, pero no añadir austeridad.
Hollande se pronunció en una conferencia de prensa desde el Salón de Agricultura de París, un día después de que Bruselas afirmara que el déficit público, que el año pasado se quedó en el 4,5 % del PIB, se reducirá en 2013 al 3,6%.
“Estamos obligados a revisar nuestros objetivos (…). Admito que no es el 3%, pero estamos en un camino que demuestra un esfuerzo saludado por el Tribunal de Cuentas y por la Comisión Europea”, dijo.






