El técnico Eduardo Villegas lamentó que se hubiera repetido aquello de jugar un buen partido, pero sin sumar punto alguno, y sostuvo que otra vez la falta de gol fue lo que les perjudicó. “Está claro que jugar bien no es suficiente, sino que se debe convertir para sumar. Tenemos que anotar porque sino se repiten estos resultados que otra vez nos dejan tristes y con las manos vacías”, afirmó el entrenador.
El gualdinegro detalló que su equipo tuvo mucha calidad más que cantidad en cuanto a ocasiones de gol generadas. “Tuvimos cinco claras ocasiones de gol de las cuales anotamos una. Imagínense que si anotamos algo más de eso, otro hubiera sido el resultado”, insistió el DT.
Villegas comentó que si se convertía la chance que tuvo Pablo Escobar es posible que hubiese cambiado la historia de este partido. “En esa jugada de Pablo nos tocó la mala fortuna, pero no quiero lamentar más de la cuenta, porque ya nomás se viene la revancha”, aseveró.
Distinto. El entrenador anticipó que para la revancha en La Paz del próximo miércoles la figura tiene que cambiar totalmente. “Allá debe ser diferente nuestro juego en el orden ofensivo. Estoy optimista por el fútbol que el Tigre cumple, por el grupo y su actitud en la cancha”.
El estratega sostuvo que ahora quien debe generar grandes jugadas de peligro es su plantel. También lamentó que no les cobraron un penal a favor, en una falta al colombiano Harold Reina, pero en cambio a los brasileños no dudaron en sancionarles para que Ronaldinho anote.
Los datos
Un freno
Villegas destacó que si bien el rival atacó bastante, los defensores y el arquero Vaca cumplieron una gran labor.
Del rival
El DT se sintió halagado porque los brasileños reconozcan el juego que tuvo el Tigre.
Trabajo
Anticipó que el plantel cumplirá ahora una labor táctica y futbolística, más que física.
La palabra atigrada al final del cotejo
‘La verdad, no sé cómo explicar’: Pablo Escobar, volante de creación
“Infelizmente no pude anotar. La verdad no sé cómo explicar. No sé si faltó suerte, me da en el otro pie, fue tan rápido. Otra vez lo bueno fue el juego, pero lo malo, no haber sumado”.
‘Fue algo espontáneo’: Jair Torrico, lateral derecho
“La reverencia a Ronaldinho fue algo espontáneo, porque es gran jugador al que siempre admiré. Más lindo hubiera sido ganarle. Corrimos mucho, pero volvemos con las manos vacías”.
‘Nos faltó, pese al buen fútbol’: Marcos Barrera, zaguero
“Es duro y difícil equiparar la gran diferencia con estos equipos, porque pese a la garra que pusimos, nos faltó. Pese al buen fútbol, otra vez nos faltó concretar”.
Otra vez digno en el contraste. Óscar Dorado Vega
La victoria del Atlético Mineiro se gestó en base a un segundo periodo en el que sí marcó diferencia. Porque tiene a Ronaldinho Gaúcho, al que le bastan ráfagas para producir lo diferente. Y también en función a reservas físicas de mayor cuantía. El resultado adverso de The Strongest puede explicarse, asimismo, en la ineficacia para concretar sus oportunidades (la de Pablo Escobar, en el lapso inicial). Y en menor medida porque el uruguayo Fedorczuk no midió en su arbitraje con la misma vara.
El equipo de Eduardo Villegas volvió a ser aplicado, compacto y ordenado. Obligó a que el local apelara al tesón, le dio motivos de preocupación, lo condicionó a una mayor dosis de creatividad en pro de quebrar el cero. Y aunque no es posible ignorar todo lo bueno que mostró Daniel Vaca en el periodo inicial, también corresponde señalar que los de Cuca comprobaron que las compuertas de acceso a terreno contrario —sobre todo aquéllas de las bandas— estaban clausuradas. Y por el contrario, a Nelvin Soliz —en otra situación clara— no lo acompañó la convicción frente a Víctor, arquero que en el arranque del lapso final conjuró una nueva oportunidad, generada tras un lanzamiento de esquina.
Hasta ahí un muy interesante desempeño del Tigre, que quizás por esa misma razón acusó ostensiblemente el impacto de la apertura, a cargo de Jo. Fue el pasaje más complicado. Quedó patente su cansancio —físico y mental— y para remate “Dinho” aumentó desde el punto penal.
Entonces, con un dueño de casa que dedicó sus afanes a que el balón circulara (en esto los brasileños son casi insuperables), el trámite quedó cerrado. El descuento de Melgar, a un tris del epílogo, le aportó realismo y determinada cuota de justicia al marcador. Es posible que la adversidad del resultado sea lo prioritario a la hora de examinar conclusiones, pero resultaría injusto no valorar lo que el campeón nacional propuso, a fuerza de personalidad y disciplina táctica.
Óscar Dorado Vega es corresponsal en Bolivia de Fox Sports.






