Ante los desastres ocasionados por las riadas en el Trópico de Cochabamba, la Gobernación definió hoy la declaratoria de emergencia departamental, para lograr con ello la asignación de recursos para la atención de más de 6.000 familias afectadas y los afectos de las pérdidas en el sector productivo.
La determinación fue comunicada esta mañana en conferencia de prensa por el gobernador Edmundo Novillo y por la secretaria de Defensa de la Madre Tierra, Tatiana Sanabria. Ambos explicaron que la mayor preocupación está en las grandes pérdidas que ha sufrido el sector productivo, calculada en 5.105 hectáreas de cultivos afectados, la mayor parte de banano.
“Los municipios han atendido hasta donde han podido y se les han acabado los recursos”, explicó Novillo, quien detalló que con la declaratoria de emergencia se espera aumentar en tres millones de bolivianos el presupuesto de cuatro millones asignado para la atención de desastres naturales.
Las más de 6.000 familias afectadas por las riadas pertenecen a 120 comunidades de tres municipios: Villa Tunari, Chimoré y Puerto Villarroel. En las últimas horas 108 familias fueron evacuadas de estos dos últimos.
Novillo explicó que aún quedan personas que deben ser evacuadas, aunque dijo que algunas se resisten a dejar sus viviendas por no abandonar sus bienes.
Anunció que hoy, en un trabajo conjunto con Defensa Civil, se llevará ayuda para 150 familias y posteriormente se realizará un nuevo sobrevuelo sobre las comunidades indígenas del trópico, donde la más afectada por las riadas sería Viarecuate.
Entretanto los pronósticos del tiempo en la región anticipan que las lluvias continuarán hasta este fin de semana.






