El ministro de Gobierno, Carlos Romero, aseguró hoy que nadie persigue al fiscal del caso Terrorismo Marcelo Soza por lo que le exigió reaparecer para esclarecer las denuncias en su contra sobre supuestos vínculos con los abogados implicados en el caso de extorsión.
“Nadie lo está persiguiendo. Él (Soza) tiene que aparecer y esclarecer la denuncia que presentó la senadora (Eva González). Él es el principal testigo para esclarecer”, demandó Romero, según ANF.
La senadora por Convergencia Nacional (CN) divulgó un audio en el que se escucha la supuesta voz del fiscal Soza y fotografías en las que se lo ve junto a abogados del Ministerio de Gobierno vinculados con el caso de la red de extorsión, descubierta y desarticulada en noviembre tras la investigación de irregularidad en el proceso contra el estadounidense Jacob Ostreicher.
El fiscal del caso Terrorismo renunció a su cargo ante el Fiscal General aduciendo que es víctima de amenazas, al igual que su familia. El fiscal General Ramiro Guerrero informó el martes de la renuncia y ayer la rechazó; además solicitó a la Dirección General de Migración un informe sobre el flujo migratorio del fiscal para conocer su paradero.
Romero precisó hoy que el Ministerio Público deberá pronunciarse sobre el audio y fotografías de Soza y explicó que la actividad pública es susceptible de amenazas cuando afecta intereses particulares.
El ministro informó que también pidió un reporte sobre el flujo migratorio del representante del Ministerio Público de quien no se conoce su paradero y aseguró que el caso de terrorismo proseguirá sin problemas.
El 16 de abril de 2009, un grupo de élite de la Policía intervino en el Hotel Las Américas de Santa Cruz y acabó con la vida de tres de los cinco integrantes extranjeros de la supuesta célula terrorista que tenía la intensión de dividir Bolivia, según la investigación. La célula estaba liderada por Eduardo Rózsa, muerto en el operativo.
Soza fue el fiscal que se hizo cargo del caso desde un principio. Renunció en 2011 al caso, pero el Fiscal General de entonces, Mario Uribe, rechazó la renuncia. El sábado 16 de marzo se contactó por última vez con su abogado Moisés Ponce y el lunes 18 no abordó el avión que debía trasladarlo a Santa Cruz, donde se tramita el proceso contra los implicados en la investigación sobre supuesto terrorismo.






