El premio Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa, omnipresente en la política peruana en las últimas tres décadas apoyando o demoliendo candidatos, ha sido el gran ausente en la campaña hacia las elecciones del domingo.
El silencio del escritor, quien reside hace años en España, no deja de ser llamativo en esta reñida contienda en que ninguno de los 18 postulantes supera el 10% de preferencias, según los últimos sondeos publicados.
La campaña estuvo marcada por una apatía sin precedentes, fruto de la crisis económica y de la pandemia de coronavirus que golpea duro a Perú con 1,6 millones de contagiados y 54.000 muertos.
«Estoy seguro que habrá ocasión de pronunciarme al respecto [de los candidatos] con mucha claridad, como lo he hecho siempre», declaró el novelista de 85 años a la radio peruana RPP en octubre de 2020, cuando abordó el tema de la presente campaña por única vez.
«Espero que haya algún candidato que represente aquello que yo creo, es lo que sería mejor para el Perú, una democracia renovada, liberal, que luchara abiertamente y de una manera implacable contra la corrupción», apostilló entonces desde Madrid, donde reside con su pareja, Isabel Preysler.
Apuntes
Su opinión ha sido clave para dirigir el voto hacia algún candidato o sepultar las aspiraciones de aquellos con quienes no simpatizaba, desde que en 1990 un desconocido Alberto Fujimori lo derrotara inesperadamente en las urnas cuando él era favorito.
Entre los candidatos con opciones figuran Keiko Fujimori (hija de su rival de 1990), el economista liberal Hernando de Soto, el exfutbolista George Forsyth, el centroderechista Yonhy Lescano y el ultraconservador católico Rafael López Aliaga.
Además, hay dos candidatos de izquierda, sector con el que el escritor no comulga: el maestro sindicalista Pedro Castillo y la antropóloga Veronika Mendoza.
(09/04/2021)






