Una demostración de virtuosismo en piano fue disfrutada en el galpón de La Razón, cuando el joven pianista Facundo Chávez tocó en el programa de streaming del periódico, La Razón Radio, conducido por los periodistas Rubén Atahuichi y Jorge Castel.
Con 14 años encima, el paceño saludó al público del stream acariciando las teclas de su instrumento para interpretar la Cadencia del concierto N°20 de Wolfang Amadeus Mozart.
“Toco desde que era bebé prácticamente. Siempre ha habido un piano en mi casa, ya que mis abuelos y mi papá eran músicos”, contó el pianista. Chávez se sentía muy atraído al piano y durante toda su infancia intentó tocar este instrumento.
Fue su madre la que decidió que había hacer algo al respecto y a los cuatro años lo inscribió en el Centro Musical J.S. Bach de La Paz. Chávez recuerda haber estudiado con la profesora Marlene Carrillo con un método que hacía parecer todo un juego.
“Yo aprendí a leer música antes que escribir y leer”, confesó Chávez.
A los ocho años, ya graduado del centro musical paceño, llegaría una nueva maestra: Irina Efanova, una de las más destacadas maestras rusas en Bolivia. El aprendizaje junto a esta destacada pianista lo llevó a ser reconocido, el 2018, por el ministerio de Educación como Niño Talento Extraordinario de Bolivia en el Campo Musical. Apenas tenía 12 años.
Pero ahí fue que las cosas se complicaron. Si bien el joven pianista había decidido dedicarse con más plenitud al piano, ello coincidió con la mudanza de su maestra a España.
“Hubo un lapso de un año en el que me quedé sin profesor. Y eso es complicado porque para los pianistas es necesario un guía hasta los 20 años es muy necesario”, dijo Chávez. Algunos amigos del Conservatorio Plurinacional de Música lo escuchaban y le daban retroalimentación, pero un alumno necesita del oído y la intervención de un maestro para crecer de verdad.
No fue hasta sus 14 años que Chávez encontró un profesor en un exalumno de Efanova, Carlos Tejeda, con quien sigue actualmente.
HASTA EUROPA

“Es importante saber a qué queremos llegar, qué tipo de pianista queremos ser”, dijo Chávez, pensando en el esfuerzo qué alguien le puede dedicar al piano.
El pianista reconoció que su instrumento puede ser un hobby, pero para quienes quieren dedicarse a ello, la figura cambia. Especialmente en Bolivia, donde el nivel de apoyo a las artes no es tan alto como en otros países.
El sueño del joven es dedicarse plenamente a la música como intérprete y sabe que para ello tiene que irse hasta Europa.
“Con el tiempo las puertas se me irán abriendo y conoceré lugares. Pero ahorita mi sueño es (irme a) Alemania o Austria, que son los lugares cuna de la música académica que interpreto”, confesó Chávez, antes de ponerse a tocar el Impromptu N°2 Opus 90 de Schubert.
REPRESENTANDO A BOLIVIA

Cada compositor es muy diferente, especialmente si se habla de diferentes épocas. No es lo mismo interpretar al meticuloso Bach que al más libre Chopin. Para Chávez es cuestión de cuánto tiempo de práctica se le dedica a cada obra.
“Siempre hay obras que son más complejas alas que digo que voy a dedicarles dos horas mientras que a otras voy a dedicarles una hora o media hora”, dijo.
Actualmente, Chávez está enfocado en el concierto NO°20 de Mozart, cuya interpretación le valió el primer lugar en la categoría Concerto del Concurso Latinoamericano de Piano Carmel Klavier, con sede en Bogotá, Colombia, en el que participó de manera virtual.
Triunfando entre 150 participantes de nueve países de la región, Chávez dijo que se siente orgulloso de traerle un primer lugar a Bolivia.
Y entonces tocó otro fragmento de esta interpretación para el programa.
TIEMPO PARA TODO
Antes de retirarse, Facundo Chávez admitió sentirse muy interesado por aprender a componer, pero que todavía no está en esa etapa de su formación como músico.
“Los músicos tenemos que meternos a todo y probar. Pero yo primero pienso especializarme en esto de la interpretación”, dijo Chávez.
Por ahora, el joven emplea su tiempo libre a coquetear con la composición, además de las cinco horas diarias de práctica en el piano que intenta tener.
“Muchas cosas que hacen mis amigos y amigas, yo no las puedo hacer porque la cosa en el piano es ser constante y practicar todos los días al menos una hora”, dijo. “Si lo dejas un día, retrocedes dos; si no tocas dos, retrocedes cuatro”, acotó.
Nada de eso evita que el joven tenga tiempo para ser joven. Salidas, jugar videojuegos, todo entra en su rutina diaria.
Bombardeado por peticiones de los emocionados periodistas, Facundo Chávez se despidió del programa con un tema de su elección: una malagueña cuya impresionante interpretación está disponible en el canal de Youtube de La Razón.






