La historia se desarrolla en 2053 en un país imaginario, donde jóvenes disidentes planifican derrocar al tirano Alef II. Primera película de este tipo en lengua árabe, Alephia 2053, se inspira en la Primavera Árabe, en un mundo de alta tecnología.
Con más de ocho millones de visionados desde su estreno, el 21 de marzo, el largometraje en forma de thriller, es un gran éxito en YouTube en plena pandemia, en que redes sociales y plataformas online reemplazan al cine.
Pero su popularidad es fruto del tema: el derrocamiento de una dictadura despiadada, denominada la «República Popular Democrática de Alephia».
«Cada uno lo ve desde su perspectiva. La gente se identifica con éste y enfrenta a su propia sociedad», señaló a la AFP el creador de la película, el libanés Rabi Sweidan.
En el meollo de la trama, el régimen de Alaa Ibn Ismail Al Alef, apodado Alef II, «líder eterno de Alephia y de los alefitas, fiel guardián del reino de la dinastía Alef», perpetuada tras una insurrección popular 40 años antes, reprimida sangrientamente.
El miedo, clave del poder
«Hice construir prisiones acristaladas, para que todos vean el precio de la desobediencia a nuestra familia», explica el tirano a su hijo. «El miedo es la clave del poder», afirma el déspota, que ha instaurado un sistema represivo de última generación.
Desde los caciques del régimen hasta sus militares de alto rango, pasando por el heredero al trono o el pueblo pauperizado y oprimido del que emergen los revolucionarios, la película recrea el retrato de figuras conocidas por centenaress de millones de habitantes del norte de África y del Oriente Medio.
El creador también describe la vida cotidiana deprimente del pueblo de Alephia: personas deambulando por la ciudad donde pantallas gigantes les escupen la propaganda del régimen, raciones de alimentos, detenciones, torturas, ahorcamientos.
Imágenes familiares para los habitantes de la región, sacudida en la última década por levantamientos prodemocráticos pero que en algunos casos desembocaron en una represión aún mayor.
Dirigida por el ilustrador Jorj Abu Mhaya, Alephia 2053 fue producida por Spring Entertainment (Líbano) con apoyo del estudio de animación Malil’Art, de Angulema, Francia.
Pero, «más del 70% del trabajo fue realizado en el Líbano por libaneses», subraya su creador.
La película utiliza el árabe estándar, tradicionalmente utilizado para doblar dibujos animados populares con la finalidad de llegar a la mayor cantidad de gente posible en el mundo árabe, donde casi todos los países tienen sus propios dialectos.
Resumiendo, la República de Alephia podría ser el «23º país de la Liga Árabe», señala Sweidan.
La obra retrata a disidentes dispuestos a morir por sus ideales, que lanzan un ataque informático contra los sistemas de vigilancia ultrasegura del régimen, mostrado como «el más autoritario» de la historia.
Entre otros, se centra en tres personajes femeninos: una hacker de 17 años, una funcionaria encargada del adoctrinamiento ideológico, que en realidad trabaja para los opositores y una responsable de los servicios de inteligencia, cuyo padre, alto militar, la quiere casar con el dictador.






