La jueza Ximena Mendizábal afirmó este miércoles que se “moría de miedo” al momento de definir la libertad de Yassir Molina, líder de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC), por las consecuencias que podría generarle esa determinación.
“Le confieso que al momento de dictar la resolución me moría de miedo, pero también estaba muy presente las palabras de mi padre, (quien me decía) ‘nunca hagas nada incorrecto y haz justicia’; entonces, seguí adelante y pensé que sola iba a asumir las consecuencias”, dijo la jurista en una entrevista con radio Erbol.
Sin embargo, la jueza afirmó recibió en las últimas horas una serie de expresiones de solidaridad después de que su polémica decisión generó cuestionamientos, incluso, del Ministerio de Justicia, porque esa oficina gubernamental considera que “el fallo benigno a favor de un sindicado de organizar y participar en grupos armados pone en riesgo la vida e integridad de sus víctimas”.
“He recibido una infinidad de apoyo de parte de la población y de las instituciones, entre ellas los colegios de abogados, pero en este momento (…) de ninguna manera quiero enfrentarme a nadie”, enfatizó.
El lunes, Mendizábal ordenó la libertad irrestricta de Molina (procesado en Sucre por los actos vandálicos registrados en contra del edificio de la Fiscalía General en octubre de 2020) con el alegato de que ninguna de las pruebas presentadas en contra del imputado eran indicios de que sea el autor de los delitos investigados.
Molina fue acusado de organización criminal y ataques a la sede de la Fiscalía General en Sucre, que, sin embargo, desestimó la jueza por falta de pruebas.






