Su nombre era Jasper “Jack” Daniel Newton, nació en septiembre de 1846 en Tennessee EEUU. Fue el fundador de la destilería de whisky que lleva su nombre, aprendió cómo elaborar la bebida porque trabajó desde sus siete años en otra destilería que estaba a cargo de religiosos, a sus 13 años compró la destilería de sus empleadores y así comenzó su historia.
En ese tiempo ya se conocía que parte del proceso de la elaboración de la bebida era pasarlo por filtros de carbón, sin embargo, este proceso encarecía el producto por lo que no se lo utilizaba. Jack encontró la forma de abaratar costos y obtener un licor más refinado a través de este método y para 1866 logró patentar su procedimiento. Al momento esta patente es la más antigua en EEUU y el whisky Jack Daniel’s está entre los 10 más vendidos del mundo.
Una mañana que Jack estaba en su oficina, olvidó la combinación de su caja fuerte y en un arranque de ira le dio un puntapié a la caja, esto le produjo una fractura en el dedo gordo del pie, que luego se infectó, y posteriormente le causó la muerte por una sepsis, en 1911.
Una fractura expuesta, si no se trata, puede generar sepsis, es decir, una infección en la sangre. Se produce cuando se fractura un hueso del cuerpo y una astilla de este mismo sale por la piel, exponiendo el hueso al ambiente. Este tipo de fracturas son de temer ya que la infección es latente, se debe acudir al médico lo antes posible, en Emergencias se lavará la herida producida y se administrarán antibióticos, según la extensión de la fractura.
El número siete en la etiqueta de esta bebida ha sido un misterio, se piensa que es el número que le asignaron en un concurso en el que Jack participó al inicio de su carrera.
(*) Dr. Aníbal Romero Sandoval En esta sección se abordan patologías relacionadas con personajes célebres.






