Oxfam reveló que el virus “agravó” las desigualdades económicas en el mundo, donde millones son arrastrados a la pobreza mientras los ricos continúan “enriqueciéndose”. Se trata de una alerta para que los Gobiernos generen nuevas políticas, coinciden dos analistas.
En su Informe 2021, el organismo internacional aseguró que la pandemia del COVID-19 ha puesto al “descubierto y ha exacerbado” las desigualdades económicas a nivel mundial. Además que los multimillonarios incrementaron su fortuna, mientras los más pobres necesitarán más de una década para recuperarse de los impactos económicos de la crisis.
“La actual crisis ha puesto al descubierto nuestra fragilidad colectiva, así como la incapacidad de nuestra economía, profundamente desigual, de beneficiar al conjunto de la sociedad”, infirió en su informe Oxfam.
La conclusión de ese movimiento global, que trabaja para combatir la desigualdad, es una alerta para que los Gobiernos del mundo, en particular el boliviano, lleven adelante un diagnóstico económico y social para establecer el impacto real de la pandemia del COVID-19 en el país y a partir de los resultados diseñar y aplicar nuevas políticas de desarrollo, coincidieron los economistas, Horst Grebe y Jorje Akamine.

ALERTA
“Yo creo que estos anuncios que salen de organizaciones gubernamentales globales tienen el propósito de alertar, tienen el propósito de colocar sobre el tapete de discusión las grandes asimetrías, brechas y desigualdades que existen en el momento actual en la economía mundial”, aseguró Grebe a LA RAZÓN.
El economista argumentó que esas desigualdades se “agudizaron” como consecuencia del nuevo coronavirus, por lo cual es importante efectuar un estudio de sus efectos y establecer “qué está pasando” en el país.
“No sabemos cuál es la situación de la sociedad boliviana, después de un año complicado (2020)”, indicó a este medio el presidente del Colegio Nacional de Economistas de Bolivia, Jorge Akamine.
Explicó que frente a esa realidad, el Gobierno debe asumir la tarea de llevar adelante un diagnóstico o un estudio que permita conocer los efectos en los ingresos de las familias, de las empresas productivas y actividades económicas, así como en el incrementó de la pobreza, desigualdad y si todo ello implica un retraso para el país.
“Como país se debe hacer una medición para saber cuál es el efecto, qué tanto nos ha golpeado en el tema de desigualdad y desarrollo”, dijo y agregó que los resultados de esos trabajos permitirán redireccionar las políticas económicas y sociales “o volver atrás para tomar impulso con un escenario de certidumbre”.
En tanto, el economista Grebe insistió que el informe de Oxfam no es solo una señal, sino una voz de alerta para que los Gobiernos del mundo, incluido el de Bolivia, reflexionen y analicen qué está pasando en su naciones.
“No solo significa una señal, es una alerta para que los Gobiernos sean sensibles y traten de ver qué está ocurriendo en su propio territorio y traten de mejorar sus políticas que tiene que ver con la redistribución de la riqueza y de los ingresos”, apuntó.
El informe de Oxfam titulado El virus de la desigualdad, precisa que en tan solo nueve meses, las mil mayores fortunas del mundo ya habían recuperado las pérdidas económicas originadas por la pandemia, mientras que las personas en mayor situación de pobreza podrían necesitar más de una década para recuperarse de los impactos económicos de la crisis.
El documento reveló que la pandemia tiene el potencial de aumentar la desigualdad económica en prácticamente todos los países del mundo al mismo tiempo.
En América Latina y el Caribe, la región más desigual del mundo, los 69 multimillonarios aumentaron sus fortunas en $us 104.100 millones desde marzo de 2020, lo suficiente para dar a las 25 millones de personas forzadas a la pobreza por COVID19 en la región un cheque de $us 4.000 a cada una, indicó.
El informe incluye una encuesta a 295 economistas de 79 países del mundo, que refuerza su conclusión, entre estos se encuentran Jayati Ghosh, Jeffrey Sachs y Gabriel Zucman.






