La ONU condenó este martes el uso «desproporcionado» de la fuerza en Birmania contra los manifestantes que rechazan el golpe de Estado y lamentó que muchos «resultaron heridos, algunos de gravedad» después de que la policía disparara balas de goma y gases lacrimógenos.
«El uso de una fuerza desproporcionada contra los manifestantes es inaceptable», declaró en un comunicado Ola Almgren, coordinador residente de la ONU en Birmania. «Muchos manifestantes resultaron heridos, algunos de ellos de gravedad», en varias ciudades, añadió.
En Naipyidó, la capital, las fuerzas del orden dispararon «al aire como advertencia y luego usaron balas de goma contra los manifestantes», dijo a la AFP un habitante de la ciudad, mencionando heridos.
En Mandalay, segunda ciudad del país, la policía usó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud que protestaba contra el golpe perpetrado el 1 de febrero, informaron testigos a la AFP.
Las fuerzas del orden «dispararon gases contra los manifestantes que ondeaban banderas de la Liga Nacional por la Democracia (LND), el partido de Aung San Suu Kyi, depuesta tras el golpe, dijo una habitante de la localidad, explicando que los vecinos habían socorrido a los manifestantes con agua después de que recibieran gases.
Miles de manifestantes salieron de nuevo a las calles de Birmania, desafiando a militares, que el lunes prohibieron las reuniones de más de cinco personas.
(09/02/2021)






