Contemplar
Tengo una casa de tres pisos —en el último está mi taller— con jardín, gatos y perros. Me fascina mirar la naturaleza, me inspira. Es mágica. Cochabamba, ciudad donde vivo hace 17 años, se ha ido transformando mucho y llenando de edificios, pero hay una buena política respecto a los parques y está preciosa. Tengo uno justo frente a casa.
Cine
No salgo mucho . Mi trabajo con el tejido me absorbe gran parte del tiempo. Lo último que vi es Django desencandenado, de Tarantino, y me gustó. Desde su Pulp Fiction lo empecé a seguir; me gustan mucho sus diálogos y la manera cómo maneja el guion y la música (la sangre desbordada la veo con humor). Por lo demás, no voy a las salas porque el cine que traen lo hallo muy repetitivo.
Tv
Sigo La ley y el orden desde hace años, lástima que terminó; creo que es la serie más seria e inteligente de la Tv americana, y últimamente, News Room, y la musical sobre Marylin. Me gustó mucho Life, pero estoy convencida de que mis gustos no tienen rating, porque se discontinúan… Trato de no mirar los noticieros porque siempre tratan de malas noticias.
Música
Intento tener el oído muy abierto. Me encanta la ópera, pero no voy a escucharla todo el tiempo. La música brasileña es otra opción. Pese a lo dicho sobre la apertura, no me va bien con el rock…
La red
Estoy muy presente. Subo y bajo de Facebook; la gente debe pensar que estoy allí todo el tiempo; pero son mis muchos amigos, artistas textiles varios de ellos, que comentan mis mensajes y eso me da esa presencia. Me contacto también con gente que ama la naturaleza, a los animales. Esto me da mucha paz. En la casa de Diego Rivera, en México, donde expuse una obra hace poco (además de en Oaxaca y Veracruz), como no pude ir, fui buscando fotos de otros artistas invitados. Llegué a subir 240 y a comunicarme con los autores de las que más me gustaron. Por supuesto, YouTube es otra puerta para ver exposiciones en el mundo.
Crear
Tengo una obra que se llama Relicto. La he tejido por módulos con hilos de cobre. Puedo tejer cientos de esos módulos y luego armar la obra. Me he basado en fotografías aéreas de los bosques andinos cuya explotación no es muy racional que digamos. Mi esposo se dedica a plantar taras, un tipo de árbol que queda de la era Terciaria y del que había muchos en Tarata y se perdieron. Los taninos de la tara se usan para curtir el cuero muy fino. Se produce a más de 2.600 metros de altitud, de manera que en los valles de Bolivia crecen bien.






