El Tesoro General de Nación cubrirá y garantizará el presupuesto de los proyectos que deje Usaid al abandonar Bolivia, en un plazo que deberá ser fijado por la Cancillería, afirmó la ministra de Comunicación, Amanda Dávila, quien añadió que el personal estadounidense que, supuestamente cumplía labores en materia de salud hacía trabajo de rearticulación de sectores que “intentan desestabilizar al Gobierno”.
El presidente Evo Morales anunció ayer la decisión de expulsar de Bolivia a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) por sus actividades de injerencia, particularmente en movimientos sociales y en protesta por los dichos del secretario de Estado, John Kerry, quien se refirió a Latinoamérica como el «patio trasero» de su país
“Existe la capacidad económica para que el TGN pueda asumir el costo de estos proyectos” afirmó Dávila en conferencia de prensa en Palacio de Gobierno.
Un informe de la agencia afectada refiere que en los últimos 50 años ejecutaron una cooperación de dos mil millones de dólares en diferentes áreas, particularmente sociales. Para el período fiscal 2011 destinaron, según el reporte, 26 millones de dólares. “Nosotros nos preguntamos ¿si esos dos mil millones han servido para sacar a Bolivia de la pobreza?, ¿si han sido efectivamente para el desarrollo?, nosotros consideramos que no”, señaló la autoridad.
La ministra afirmó que la mayor parte de los recursos ejecutados retornaron al país del norte en forma de salarios “bastante elevados” para sus funcionarios. Denunció que a Bolivia llegó gente, supuestamente experta en temas de salud pero en realidad –afirmó- hicieron trabajo de injerencia y rearticulación de sectores que “intentan desestabilizar al Gobierno”.
Recursos del Tesoro como de otras fuentes de financiamiento garantizarán la sostenibilidad de los proyectos que deje Usaid en área rurales. Explicó que el Gobierno no rechaza la cooperación y una prueba de ello es el reciente acuerdo firmado con la Unión Europea (UE) que, “a diferencia de esta cooperación (de EEUU) no va con un fin político, no tienen intereses políticos, no tienen una agenda oculta”.
En cuanto a la salida de Usaid, la Ministra explicó que es una responsabilidad de la Cancillería fijar el plazo en el cual la agencia estadounidense deberá abandonar territorio nacional, aunque reconoció que “habrá un tiempo de transición”.
“Está decisión soberana responde al análisis de los últimos años en torno a la actuación de Usaid (…) Este tipo de apoyo cumplía una injerencia política permanente hacia diversos sectores de la sociedad. También le preocupaba al Gobierno que estos recursos estaban dirigidos a la desestabilización del Gobierno”, afirmó.






