La concejala Desirée Bravo retomó ayer el mando del Concejo Municipal de Santa Cruz, después de que el Tribunal Constitucional Plurinacional declaró improcedentes los procesos que pesaban en su contra.
Ayer por la tarde, al filo de la sesión instalada en las dependencias de Obras Públicas, Bravo ingresó al salón. Dijo que retornaba a ocupar sus funciones como presidenta del órgano y además indicó que comandaría la próxima sesión.
La concejala de Santa Cruz para Todos y cercana la alcalde Percy Fernández estuvo alejada siete meses y su cargo era ocupado interinamente por el masista Saúl Ávalos. El concejal Róger Lavardenz señaló que si vuelve Bravo, también deberían hacerlo los siete concejales que están suspendidos.






