Las tropas del Ejército de Nigeria desplegadas en el noreste del país, que el jueves iniciaron una ofensiva, apoyada por las fuerzas aéreas y marítimas, contra el grupo radical islámico Boko Haram, retomaron el control de 17 localidades de la zona. Los residentes, que temían verse envueltos en los enfrentamientos, huyeron a las ciudades vecinas antes de que llegaran los soldados nigerianos.
El grupo fundamentalista Boko Haram, cuyo nombre significa “la educación no islámica es pecado”, lucha por imponer la ley islámica en el país africano, de mayoría musulmana en el norte y preponderancia cristiana en el sur.
Se trata de la mayor ofensiva desde 2009, cuando el Ejército penetró en Maiduguri, la capital del estado de Borno, y mató a 800 personas.






