El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó ayer que su país apoya las “protestas pacíficas” en Egipto e instó al mandatario de ese país, Mohamed Mursi, y a la oposición a dialogar para acabar con las manifestaciones en ese Estado.
“Apoyamos las protestas pacíficas y los métodos pacíficos para llevar el cambio a Egipto”, dijo Obama en una rueda de prensa en Pretoria con su homólogo sudafricano, Jacob Zuma.
“Queremos ver a la oposición y al presidente Mursi manteniendo conversaciones constructivas para mover el país hacia adelante”, subrayó el gobernante, quien deseó que el “proceso político vuelva a encarrilarse”.
“Nosotros no tomamos partido (por la oposición o el Gobierno). Tomamos partido por la democracia y el imperio de la ley”, aseveró Obama, quien además instó a las partes a “no enzarzarse en la violencia”. Declaró también que “el mundo está siguiendo la situación (en el país norteafricano) con preocupación” y advirtió de los “efectos” que la “inestabilidad” en Egipto podría ocasionar.
Dos personas murieron ayer en enfrentamientos entre opositores y seguidores del presidente egipcio, Mohamed Mursi, en la ciudad de Alejandría, uno de ellos era un ciudadano estadounidense que grababa los choques.






