Los remanentes de las tormentas que provocaron al menos 101 muertos y 68 desaparecidos en México comenzaban a disiparse para abrir paso a un nuevo reto para el Gobierno: la reconstrucción de casas, escuelas y carreteras.
“El número de decesos relacionados con los fenómenos meteorológicos ha aumentado de 99 a 101”, informó en su último reporte el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Además, se tiene un recuento oficial de 200.000 damnificados y 58.531 personas evacuadas.
Los ciclones Manuel e Ingrid golpearon de forma casi simultánea las dos costas de México desde el fin de semana pasado. Este fenómeno no ocurría en el país desde hace 55 años, y esta vez afectó dos terceras partes del país.
Ambos fenómenos meteorológicos llegaron a alcanzar la categoría de huracán categoría 1 —de las 5 de la escala Saffir-Simpson—, aunque actualmente se encuentran en “proceso de disipación”, según el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional.
Los efectos de las tormentas siguen lacerando a México. En Guerrero, el estado más devastado que tiene costas en el Pacífico, la comunidad montañosa llamada La Pintada sufrió un gran alud que dejó dos muertos y 68 desaparecidos, mientras que en Acapulco cerca de 60.000 turistas quedaron varados durante cinco días.






