Miles de ancianos nicaragüenses que no completaron sus cotizaciones al seguro social recibirán una pensión reducida tras años de protesta en las calles y el inesperado apoyo de un grupo de jóvenes, que obligó al Gobierno a restituirles ese derecho, según una norma aprobada en julio pasado.
El Ejecutivo destinará unos 725.058 dólares mensuales al pago de la pensión reducida de 10.951 ancianos que no lograron alcanzar el mínimo de 750 semanas cotizadas que establece la ley, pero son mayores de 60 años y tienen al menos 250. La pensión que recibirán oscila entre 48,4 dólares a 112,9 dólares mensuales. Las personas mayores de 60 años que cotizaron desde 250 y hasta 450 semanas recibirán una pensión de 1.200 córdobas (unos 48,4 dólares).






