viernes 12, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

Políticas y pasiones

En la Constitución de 1826 las mujeres fueron excluidas del ejercicio de los derechos políticos y civiles.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Gustavo Rodríguez
/ agosto 18, 2013
en Voces

Las mujeres bolivianas ejercieron el voto por primera vez en 1956, fruto de las transformaciones de 1952. En el pacto traducido en la Constitución de 1826 ellas fueron excluidas del ejercicio de los derechos políticos y civiles, al ser consideradas menores de edad y sujetas, por tanto, a la potestad indiscutible del padre o del esposo. Las guerreras y guerrilleras envainaron entonces sus armas y regresaron a sus hogares y sus utensilios domésticos. El sexo se convirtió en un límite infranqueable para ingresar en la escena política.

Poco cambió la situación hasta que la crisis de la sociedad señorial trajo, en la posguerra del Chaco, un ambiente de renovación. Muchas mujeres, principalmente de clase media, participaron entonces en corrientes marxistas y nacionalistas, que desafiaron el orden establecido. Sus demandas abrieron espacios, pero no todos los necesarios, en la machista cultura política, que no pudo desprenderse de los roles sociales asignados a las mujeres. Entre 1945 y 1946, por ejemplo, se discutió en el hemiciclo parlamentario la posibilidad de dar votos a las mujeres letradas. Muchos convencionales argumentaron en contra, aduciendo que las mujeres no gozaban de libertad de pensamiento, por lo que, a tiempo de concurrir a las urnas, obedecerían la voluntad de sus cónyuges. Se acordó, finalmente, otorgarles derechos a nivel de municipio, pues se consideró que sus competencias (salud, educación, aseo, etc.) coincidían con la “naturaleza” femenina. Otro campo, el de la batalla de la gran política, era de exclusividad masculina.

Mucha agua ha corrido bajo el puente desde entonces, y las mujeres se han empoderado y hoy juegan un rol activo en nuestra agitada vida política, con inteligencia y sobrada independencia. Empero, la suerte de las mujeres que traspasan el ámbito privado y trastocan su identidad para convertirse en mujeres públicas es más compleja de lo que parece. No sólo que este trascendental paso que rompe las fronteras y los imaginarios más profundos de lo que se considera femenino acontece sin la investidura de sus homólogos varones (esto es sin poseer un capital de autoridad similar), sino que cuando lo hacen carecen de legitimidad propia. La sombra de pertenecer a alguien o ser de alguien acompañará, pues, sus pasos y sus acciones, y pondrá la rúbrica a sus palabras cuando, por ejemplo, hagan política. La imagen del esposo o el eco de un eventual amante parecerán guiar el tono de sus disquisiciones o su disidencia política en los espacios de deliberación.

Entre tanto, los varones, que nos creemos seres históricos, sujetos racionales y portadores de todas las convicciones, mantendríamos nuestra frialdad e identidad incólume y a rajatabla. Siguiendo los estereotipos patriarcales tan arraigados en nuestro medio, la disonancia entre estas voces terminará dirimiéndose con la transformación de la mujer en un objeto manipulable masculino. Finalmente el sujeto portador de convicciones es siempre masculino. Desde esta lógica patriarcal y colonizadora, las mujeres, al parecer, sólo pueden pensar con la vagina o sus pasiones. Por ejemplo no es raro que una mujer política se convierta en sospechosa de traición o mutación cuando el sujeto que del que (se dice) convive con ella profesa una ideología de otro signo, pues pueden ser víctimas de negros amores (¿O estamos en desacuerdo?).

en tendencia: pasionespolíticas

Noticias Relacionadas

Mario Herrera Sánchez
Mario Herrera Sánchez

Bolivia necesita empleo, no más presión ideológica

Wang Liang
Wang Liang

Día Internacional de la Lengua China promueve intercambio y cooperación entre China y Bolivia

10 años de aporte al Cambio Climático
Christiam Max Cordero Rocha

¿Volver ‘sexy’ a Santa Cruz?

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión
Gonzalo Gutiérrez Reinel

Preservemos la integración andina en tiempos de tensión

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia
Juan Pablo Muñoz Arce

Del látigo al decreto: La sombra de ‘Candyland’ sobre Bolivia

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo
Roberto Méndez

La tijera de Galindo también corto la ética del periodismo

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto