En la zona Taquiña, en Cochabamba, está la imponente infraestructura del colegio Suizo Alemán. Pocas personas saben que en las mismas instalaciones funciona la Aldea Cristo Rey, que se encarga de acoger a niños y adolescentes cuyos padres se encuentran internos en las cárceles. Esta institución no recibe apoyo financiero del Estado boliviano y es sostenida con recursos provenientes de Alemania y canalizados a través de las Hermanas de Santa María Postel. Trabajan más de dos décadas y desde hace cinco años su principal labor está dirigida a los niños que vienen de las cárceles, con problemas de conducta y vulnerables a las influencias de sus padres y el entorno del ambiente penitenciario.
Esta realidad nos golpeó cuando con nuestro programa “El museo donde tú estás” y con la Filarmónica de El Alto visitamos este centro educativo. Pudimos compartir con los niños y niñas distribuidos en las 14 casitas por edades y sexos. Están a cargo de ellos “tías” y “tíos” que hacen de madres y padres sustitutos, apoyados por tutores, visitadoras sociales y dos psicólogas.
Tienen una cocina central atendidas por nutricionistas y la población ayuda en la elaboración de los alimentos, además cuentan con una posta sanitaria y la visita semanal de una doctora que se encarga del control de la salud. Hay que destacar que muchos profesionales médicos hacen su voluntariado rebajando sus costos o atendiendo de manera gratuita.
Casi la totalidad de la población estudia en el colegio Suizo Alemán, que atiende a la población estudiantil de la zona en igualdad de condiciones, lo que permite construir valores en la formación cristiana de 189 niños y adolescentes de entre 3 años y 18 años, momento en que concluye la responsabilidad de la Aldea hacia sus pobladores. La directora Petra Sadura comenta:”Lamentablemente, después del bachillerato, no tenemos mayores posibilidades de hacernos cargo de estos jóvenes. Lo ideal sería darles formación profesional y que cuenten con herramientas para afrontar la vida con sus propios medios y esfuerzos”
La viceministra Érika Chávez del Ministerio de Justicia visitó la Aldea en julio de este año y manifestó su complacencia… pero nada más.
Ahora que el presidente Evo Morales lanzó un decreto de amnistía e indulto para un sector importante de internos de las cárceles se hace urgente complementar esa medida con un proyecto que permita a sus hijos tener mejores oportunidades y que no se reproduzca el círculo delincuencial.
La muestra de réplicas del Museo Nacional de Arte y los juegos recreativos sobre nuestro patrimonio, enmarcados por la actuación de la Filarmónica de El Alto, dirigida por el maestro Freddy Céspedes, fueron del agrado de niños y adolescentes, quienes disfrutaron momentos de alegría y se sintieron amados, capacidad humana que permite al personal de la Aldea Cristo Rey devolverles el brillo de la vida.






