La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, aceptó hoy la renuncia del canciller Antonio Patriota, después de la fuga del senador boliviano Róger Pinto, quien se encontraba en la embajada de Brasil en Bolivia y que provocó un conflicto diplomático entre ambos países.
La dimisión de Patriota fue confirmada por el portavoz de la presidencia, Thomas Traumann.






