Cerca de las 13.00 de ayer, Edwin Mamani Buendía, de 25 años, apodado Pato, sospechoso de asesinato, fue maniatado y quemado vivo dentro de su vehículo, un Ipsum blanco, por una furiosa turba en la plaza principal de Palos Blancos.
El joven fue arrebatado a la Policía de ese municipio paceño por una muchedumbre que quería cobrarse la violación, mutilación y asesinato de Adhemar V.T. —cuyo cadáver fue hallado el domingo a las 20.00, en el camino hacia Riberalta (Beni)—, cometidos por Mamani y su pandilla de 18 miembros.
A golpes, Mamani Buendía fue obligado a confesar ese crimen. Trece adolescentes, de 14, 15, 16 y 18 años —nueve hombres y cuatro mujeres—, a los que la turba quería linchar, consiguieron resguardo en la Defensoría de la Niñez y Adolescencia. Otros tres lograron huir y son buscados por los pobladores del municipio paceño.
“El Pato, con el Juanito y el Chuqui, por bronca, porque él (Adhemar V.T.) se había metido con la enamorada del Pato, lo golpearon con un palo, después lo amarraron, luego lo violaron, le cortaron sus testículos, y con la navaja del Pato le cortaron el cuello”, relató el chofer de Mamani Buendía a la radioemisora Erbol. Además, le vaciaron los ojos, le cortaron la lengua y le quebraron los dos brazos. De los 13, cuatro participaron del crimen.
“El auto empezó a arder. El Pato se estaba moviendo al principio, ahora ya no se mueve”, señaló otro ciudadano a Erbol. Según las primeras indagaciones, el ajusticiado lideraba esa pandilla a la que se le atribuyen otros dos crímenes, ocurridos en julio y a mediados de agosto. En Palos Blancos sólo hay dos policías que no pudieron hacer nada, informó anoche a este diario Teófila Guarachi, representante departamental de la Defensoría del Pueblo.
Captura. ¿Cómo atraparon a los pandilleros? Miguel Fernández, representante de la Mesa Defensorial de Caranavi, indicó a La Razón que “estaban tomando en una esquina el lunes cuando comenzaron a contarse cómo victimaron a Adhemar”. Hubo quien los escuchó y los denunció a la Policía, que los capturó uno a uno.
El martes, el Pato se presentó a la comisaría y fue arrestado, aunque alegó inocencia. Pasó la noche del martes en una celda y en la madrugada fue arrebatado por la turba. Quienes lo asesinaron decidieron no entregar sus restos hasta que se aclaren los otros dos asesinatos.
Los 13 menores fueron trasladados a las 23.00 hasta Caranavi, gracias a un acuerdo suscrito entre el alcalde Nazario Escóbar y los vecinos. Hoy será su audiencia de medidas cautelares. “Los vecinos piden que no retornen porque los van a ajusticiar”, advirtió Fernández.






