La expresidenta de la Cámara de Diputados, Rebeca Delgado, señaló que duda que el Estado boliviano logre traer al país al senador Róger Pinto, tanto como no pudo extraditar al expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
«Dudo. No van a volver ni Róger Pinto ni Sánchez de Lozada», afirmó la diputada del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) hoy autodeclarada ‘librepensante’ y por ello alejada de la dirigencia de su partido y del Gobierno.
En su criterio, la política de extradición que lleva o que puede llevar adelante el país es «débil».
En octubre próximo se cumplirán diez años desde que el exmandatario Sánchez de Lozada se encuentra en Estados Unidos, luego de huir del país a raiz de la crisis estatal de octubre de 2003.
Sánchez de Lozada es acusado de genocidio en Bolivia y su extradición fue negada por Washington en 2012. A la fecha, la Fiscalía General del Estado y la Cancillería impulsan una segunda solicitud de extradición del expresidente.
En junio de 2013, como informó La Razón, abogados estadounidenses de las víctimas de octubre de 2003 presentaron ante un tribunal federal de Florida (EEUU) una nueva demanda civil contra el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y el exministro de Defensa Carlos Sánchez Berzaín, reveló el patrocinador de los demandantes en Bolivia, Rogelio Mayta.
La acción legal iniciada en Estados Unidos se realiza como una alternativa al proceso de extradición de Sánchez de Lozada y el exministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, que no prospera.
Róger Pinto, en cambio, está en Brasil hace seis días, luego de haber permanecido como asilado político por más de 400 días en la embajada de Brasil en La Paz, y de haber abandonado el país con ayuda de personeros de la misma embajada, lo cual fue censurado por la propia presidenta brasileña, Dilma Rousseff.
A la fecha, Pinto tramita su calidad de refugiado político.






