En una reunión con su homólogo boliviano Evo Morales, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, expresó hoy su «rechazo total» por la salida del senador Róger Pinto de Bolivia con la ayuda de un diplomático brasileño y dijo que la permanencia del asambleísta de oposición en territorio brasileño en calidad de refugiado es una decisión del Consejo Nacional de Refugiados (Conare).
Según el diario Folha de S.Paulo, el encargado de divulgar la conversación entre los dos mandatarios de Estado fue el recientemente nombrado canciller brasileño Luiz Alberto Figueiredo. Lo hizo en una conferencia de prensa, poco después que concluyera la cita de presidentes que se realizó en Surinam, donde coincidieron con motivo de una reunión de la Unasur.
“Al principio de la reunión la Presidenta le expresó su indignación al presidente Evo por el episodio completo sobre la retirada del senador Pinto de nuestra embajada en La Paz y le dijo que Brasil no está de acuerdo para evacuar a un asilado de una embajada sin nuestras garantías respecto a la vida y a la seguridad «, declaró el Canciller.
Figueiredo reemplazó a su colega Antonio Patriota esta semana precisamente a causa de la crisis provocada por la fuga de Pinto el pasado viernes 23 de agosto desde la Embajada de Brasil en La Paz, a bordo de dos vehículos diplomáticos y guiado por el encargado de Negocios de esa misión, Eduardo Saboia, quien también fue alejado del cargo.
Pinto permaneció 445 días en la embajada de Brasil. Desde La Paz, viajó rumbo a la ciudad fronteriza de Corumbá, desde donde tomó un vuelo hacia la ciudad de Brasilia.
Particulares y autoridades del gobierno del presidente Morales acusaron al senador por corrupción. El 26 de junio, el Tribunal Primero de Sentencia de Pando determinó condenarlo a un año de reclusión por los delitos de resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes, incumplimiento de deberes y un daño económico al Estado de más de 11 millones de bolivianos, en el caso de Zofra-Universidad Amazónica de Pando.
También, de acuerdo con Figueiredo, Rousseff explicó a Morales que Pinto pidió refugio en Brasil y que esta demanda será analizada por el Conare, un organismo que no forma parte del Gobierno. No hay fecha límite para una decisión.
Morales dijo que Bolivia enviará información sobre las demandas contra Pinto, que incluyen acusaciones de corrupción, tanto al Conare como a la Fiscalía brasileña. No mencionó ninguna otra medida adicional sobre el caso.






