El ministro de Interior, Gideon Saar, aseguró que en las negociaciones de paz con los palestinos, Israel no aceptará regresar a las fronteras de 1967, anteriores a la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.
Saar considera inaceptable regresar a las divisorias de 1967, en un eventual acuerdo de paz porque “esas líneas no son fronteras defendibles”. Los palestinos exigen que las líneas de armisticio vigentes antes de la Guerra de los Seis Días sean la base de las fronteras del futuro Estado palestino, sobre las que se acordarían intercambios territoriales para permitir que varios de los grandes bloques de asentamientos judíos en Jerusalén Este y Cisjordania queden bajo soberanía israelí.






