Una nueva jornada de protestas promovida en Brasil por las centrales sindicales para reivindicar mejoras en las condiciones de trabajo dejó ayer temporalmente sin autobuses públicos a por lo menos siete ciudades capitales y bloqueó importantes carreteras.
El Día Nacional de Manifestación y Lucha es una continuación de la jornada de protestas organizada por las mismas centrales sindicales el 11 de julio, cuando se registraron marchas de protesta y diferentes actos, pero no paralizaciones de empresas. Las principales demandas de los sindicatos son la reducción de la jornada de trabajo hasta 40 horas semanales, la modificación de una ley que reduce las pensiones de quienes se jubilan prematuramente y la petición para que se archive un proyecto de ley que permite a las empresas ampliar el número de trabajadores tercerizados.






