Al menos 76 personas murieron, entre ellas 28 niños, en el bombardeo más mortífero del ejército del aire sirio sobre barrios rebeldes de Alepo (norte de Siria). La ONU alertó desde Ginebra de que el número de refugiados sirios podría duplicarse en 2014.
“La cantidad de mártires que murieron (el domingo) en los bombardeos con barriles explosivos es de 76, entre ellos 28 niños menores de 18 años, y 4 mujeres”, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que basa sus informaciones en una amplia red de activistas y fuentes médicas.
Toda Siria sufre los enfrentamientos y los bombardeos entre ejército y rebeldes, que han dejado más de 126.000 muertos en 33 meses. En las últimas semanas, el ejército parece haber tomado ventaja con el control de varios bastiones rebeldes en las provincias de Alepo y Damasco.






