Nieve artificial en Singapur, escenas navideñas en el Vaticano, la eterna fe de los cristianos en Palestina y el crecimiento de una fiesta cada vez más comercial que religiosa marcaron el inicio de la fiesta navideña en tres continentes, Asia, Oceanía y Europa.
Especial atención generó la primera celebración del papa Francisco como sumo pontífice de los católicos. En Roma, se esperaba una multitud en la plaza de San Pedro, nueve meses después de la elección del argentino Jorge Mario Bergoglio.
En Estados Unidos, cada vez perciben más las navidades como una celebración cultural y no como una religiosa, aunque siete de cada diez afirman creer que Jesús nació de un mujer virgen, indicó un estudio del centro Pew publicado ayer. En el resto del mundo no católico, como en China, la fiesta tiene fines comerciales.






