Tras una prórroga legal de dos años, ayer se “jubilaron” los últimos 90 caballos y burros censados que trabajaban en vehículos de tracción animal en Bogotá(Colombia). A partir del 1 de enero los que aún recorran las calles serán decomisados, informó la Alcaldía.
La Secretaría de Movilidad Distrital anunció que la entrega de los burros y caballos se hizo a la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (UDCA).
En pleno siglo XXI, Bogotá, ciudad con ocho millones de habitantes, un gran tráfico de vehículos e inmersa en un proceso de modernización, era una de las últimas capitales latinoamericanas en la que era habitual la convivencia de conductores y peatones con vehículos de tracción animal.
Pero el Decreto 1666 de 2010 fijo hasta el 31 de enero como límite para prescindir de animales.






