El escándalo de espionaje a mandatarios mundiales que fue realizado por Estados Unidos, además de la intervención en la privacidad de personas e instituciones tiene por detrás intereses económicos y políticos. Ésta fue la conclusión del programa Estamos a Tiempo.
“El espionaje es político y económico cuando nos enteramos de que Estados Unidos espía a 35 líderes en el mundo y también a la (empresa brasileña) Petrobras para conocer de sus nuevas exploraciones (hidrocarburíferas). Se supone que desde el 11 de septiembre de 2001 se tenía que perseguir a los terroristas que nos iban a atacar, pero resulta que terminan espiándonos a todos”, indicó el periodista Andrés Sallari.
Samuel Montaño, experto en temas de seguridad, enfatizó que “el espionaje siempre ha existido, pero hoy se ha convertido en un instrumento para mantener un poder y esto se traduce en conseguir información para la Inteligencia política, económica, militar, sociológica. (…). Resulta que el espionaje se ha extendido hasta el Papa y el Vaticano, y con esto se ha debilitado el argumento de Estados Unidos”.
Saúl Lara, exministro de Gobierno, precisó en que lo legal en el espionaje es muy ambiguo y es difícil delimitar la frontera entre lo que está permitido o no cuando hay intereses económicos y políticos de los Estados. “Han cambiado los niveles y formas de reunir inteligencia y hay normas que han vulnerando conceptos democráticos, éticos y morales”.
El programa es una iniciativa de La Razón, Instituto Prisma y Cadena A y se emite los sábados a las 16.30 y los domingos, a las 18.00.






