— ¿Qué significa para el país asumir la responsabilidad?
— Es un reconocimiento a los esfuerzos en materia de transformación económica, política y social. La comunidad internacional, al reconocer los avances, posiciona a Bolivia en un lugar importante para dirigir el grupo más importante de países en el seno de la ONU.
— La reunión Sur-Sur ha tenido lugar en Fiyi. ¿En 2014, Bolivia tendrá la responsabilidad de acoger el evento?
— En la reunión de Fiyi el tema central fue la cooperación Sur-Sur. Bolivia va a tener la responsabilidad el próximo año y se van a organizar una serie de actividades que serán hechas públicas oportunamente; no quisiera adelantarme hasta tener una agenda clara. Hay que recordar que el país asumirá la presidencia en enero y para entonces tendremos listo un cronograma de trabajo que va a incluir reuniones no sólo en América Latina y el Caribe, sino en Asia, África y el Pacífico.
— ¿Habrá un acto formal al que asista el Presidente?
— Sí. Se tiene previsto un acto de transferencia de mandato de presidencia que deberá desarrollarse aquí en Nueva York, en enero. El presidente del G77 durante 2014 será el presidente Evo. Esperemos que sea así.
— ¿Cómo se gestionó la elección que favoreció a Bolivia?
— Es parte del trabajo de posicionamiento del país, del liderazgo del presidente Evo Morales, de la coordinación entre esta misión y la Cancillería que ha durado varios meses. Si uno escucha los 15 discursos (el jueves) del G77, uno se da cuenta de que hay apoyo al liderazgo y al proceso que vive el país.
— ¿Cuál será la agenda para el próximo año?
— La prioridad es la erradicación de la pobreza, la deuda externa, el desempleo, los objetivos de desarrollo del milenio y la agenda pos 2015, la reforma de las instituciones financieras, la biodiversidad, trasferencia de tecnología (…). Tenemos una amplia gama que se resume en desarrollo, comercio y cooperación en general.






