Entre las dos paredes posteriores del edificio Santa Isabel se abrió una grieta y hay seis rajaduras leves en los muros que, según la Asociación de Copropietarios, fueron ocasionadas por los trabajos de construcción del complejo Torres del Poeta.
La presidenta de dicha asociación, Nancy Heredia, dijo que esos problemas se presentaron luego de que comenzaran las excavaciones en el predio colindante, donde Constec SA edificaba el complejo.
El lunes, dos obreros de esa constructora fallecieron sepultados por el desmoronamiento de un talud que colinda con el jardín del Santa Isabel, donde ahora la Alcaldía realiza el monitoreo con equipos eléctricos y testigos (marcas de estuco).
“Hay una grieta que se abrió en febrero, cuando comenzaron las excavaciones. Esa vez colocamos los testigos, los cuales se rajaron”, relató Heredia. En el área donde se hace el monitoreo, hasta el año pasado funcionó una cámara séptica que fue anulada con la instalación del alcantarillado que desemboca en el río Choqueyapu. Este edificio, situado en la avenida Arce, tiene 183 departamentos y oficinas.
“Firmamos un convenio de paso de servidumbre (con los dueños de Torres del Poeta), pero con estos trabajos parece que no han ubicado todos los tubos y tememos que el suelo se esté remojando”, apuntó.






