El Gobierno brasileño preparará a unos 10.000 agentes en técnicas antidisturbios para hacer frente a las posibles protestas contra el Mundial de Fútbol, que se celebrará a partir del 12 de junio, informó ayer el portal G1.
Esos policías serán entrenados por la Fuerza Nacional de Seguridad, un batallón de élite vinculado al Ministerio de Justicia y especializado en el combate a la violencia urbana.
El coronel Alexandre Augusto Aragon, director de ese cuerpo de seguridad, dijo al portal G1, del grupo Globo, que la intención es contar con suficiente personal “especializado” en las 12 ciudades que serán sedes del Mundial.
Aragon admitió que la decisión de aumentar los efectivos está relacionada con las fuertes protestas ocurridas en junio del año pasado en la Copa de las Confederaciones.






