El presidente Evo Morales informó en una reunión en La Paz con los embajadores de Bolivia en el exterior que diferentes sectores sociales alistan proclamaciones como la de los petroleros, que declararon candidatos a Morales y el vicepresidente Álvaro García, y vinculó los esfuerzos de la oposición por unirse a gestiones del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
Un encuentro de los trabajadores de la estatal Yacimiento Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) declaró ayer al Presidente y Vicepresidente candidatos para las elecciones generales de fines de este año. Además fue inaugurada una casa de campaña para las acciones del partidos en función de Gobierno, el MAS.
Morales explicó que quedó sorprendido con la decisión de ese sector y anunció que habrá actos similares. “Muchos sectores sociales van preparándose para las proclamaciones, no es el partido, la dirección nacional o departamental del MAS que prepara las proclamaciones, automáticamente los movimientos sociales se pararan, se autofinancia y organizan”.
Las dos máximas autoridades de Bolivia están habilitadas para presentarse a las justas electorales, tras un fallo constitucional que estableció que la vigencia de la Constitución Política del Estado abrió un nuevo proceso y por ello habilitó ambas candidaturas, que participaron en dos elecciones anteriores. La Carta Magna estableció que “los mandatos anteriores a la vigencia de esta Constitución serán tomados en cuenta a los efectos del cómputo de los nuevos periodos de funciones”.
El Movimiento Al Socialismo (MAS) está constituido por diferentes organizaciones sociales. “Nosotros estaremos unidos, organizándonos, movilizados, por supuesto, somos políticos”, expresó el Presidente, quien también aseguró que los esfuerzos de la oposición por unirse como en el Frente Ampliado, alentado por el líder de UN, Samuel Doria Medina, es gestionado por el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada, desde Estados Unidos.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) prohibió las acciones políticas antes de la convocatoria a elecciones generales bajo sanción de 60 salarios mínimos nacionales, equivalentes a 1.200 bolivianos.
Como lo había hecho en el encuentro con los petroleros, comentó hoy la introducción de la publicación Dictadura del Siglo XXI en Bolivia, que hace referencia a su gestión y que fue escrita por Carlos Sánchez Berzaín, quien, junto a Sánchez de Lozada huyó al país del norte tras los luctuosos hechos de octubre de 2003.
En esa introducción, explicó, plantea la unidad de la oposición para derrotar a Morales, la denuncia internacional de lo que consideran dictadura, entre otros aspectos. “La unidad de la derecha es por una instrucción de Gonzalo Sánchez de Lozada a través de Sánchez Berzaín”, insistió en la reunión con embajadores bolivianos en el Exterior, quien llegaron a La Paz para hacer una evaluación de gestión.






