Para la exposición Errantes, Adriana Bravo trabajará en una acción que dura 25 minutos en la que utiliza una proyectora de 360 grados. La artista es responsable del diseño sonoro y de la música a tiempo real, mientras que Violencia Katari intervendrá el sonido de Aramayo y Norka Paz pintará mientras se realice la proyección.
“Para mí, hacer música a tiempo real es una experiencia nueva y lo tomo como un reto”, indicó Aramayo, música profesional que creó varios loops (secuencias programas) en un diseño sonoro vocal creado con relación a las proyecciones de Bravo.
“Haremos una especie de diálogo con Violencia Katari, ella será el ente movilizador y yo voy a ser más estructurada y estática con mis sonidos”, comentó Aramayo.
La artista se enfocará más en lo vocal, en tanto que Katari “interrumpirá” el mismo con sonidos más electrónicos con fuentes análogas y digitales. Aramayo añadió que su interpretación vocal tampoco será tan pura, “serán sonidos vocales filtrados y procesados”.
La intervención de cada artista será el detonador de la intervención de la otra, teniendo como hilo conductor a las imágenes.
Para la composición, Aramayo se basó en la relación entre lo vivo. “Entre lo humano y lo animal, el encuentro de estos animales a partir de la voz”, indicó.
Finalmente, Norka Paz, artista urbana, empezará a dibujar en las paredes de la sala del Patiño.
“Estas artistas renuevan Errantes, que soy yo y a la vez no soy yo”, sostuvo Bravo, que está en tratativas para poder hacer esta acción en la urbe paceña, porque “sería fabuloso ver los esténciles marcados en las calles paceñas”.






