El Gobierno de Venezuela amplió el viernes los operativos contra manifestantes radicales, mientras endureció el tono contra Washington, pues acusó al secretario de Estado norteamericano, John Kerry, de “asesino del pueblo venezolano”.
“Lo denunciamos a usted como asesino del pueblo venezolano, señor Kerry. Cada vez que estamos a punto de aislar y reducir a los violentos, sale a declarar Kerry e inmediatamente se activan las guarimbas (protestas)”, dijo el canciller Elías Jaua.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ordenó operativos con una mayor presencia policial, detención de radicales y decomisos. Ese país vive desde el 12 de febrero una ola de protestas opositoras, iniciadas por estudiantes de San Cristóbal.






