El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha situado su nuevo caballo de batalla en la lucha contra la creciente de- sigualdad económica, tendencia que ve generalizada en países avanzados emergentes.
Y ha advertido que puede hacer descarrilar la tímida recuperación en marcha.
El organismo, dirigido por Christine Lagarde, subrayó esta semana, en un amplio estudio sobre desigualdad y política fiscal, que “en las últimas tres décadas la desigualdad ha crecido en casi todos los países”.
De hecho, Lagarde ha llamado a esta tendencia uno de los “mayores flagelos” económicos. Por ello, y para hacer frente a la creciente desigualdad global, el FMI recomienda tratar con sumo cuidado las herramientas de política fiscal.






