El vicepresidente Álvaro García aseguró que el caso Terrorismo no será cerrado y que debe concluir con una sentencia condenatoria contra los culpables del intento de separatismo, por lo que demandó a la oposición dejar de usar el tema políticamente. Además restó valor a las denuncias del expolicía Fabricio Ormachea, detenido en Estados Unidos.
“Qué es lo grave, que haya políticos que utilicen las declaraciones de delincuentes para atacar al Gobierno”, sostuvo en una conferencia de prensa en relación a las declaraciones de Ormachea sobre la vinculación de algunas autoridades con hechos de corrupción y del exfiscal del caso Terrorismo Marcelo Soza en torno a irregularidades en el proceso.
La oposición demandó cerrar el juicio iniciado en 2009, tras la desarticulación de un supuesto grupo irregular comandado por Eduardo Roza, muerto junto a dos de sus cinco cómplices en un operativo policial. Esa exigencia es apoyado en una carta atribuida a la exautoridad en la que revela que hubo presiones, excesos y compra de testigos.
“El caso separatismo tiene que concluir”, demandó García y exigió seriedad a la oposición en el manejo de la información.
Soza, quien ahora es acusado por extorsión a los vinculados con la investigación por terrorismo, fue el principal investigador del proceso que concluyó con 39 personas acusadas por delitos como alzamiento armado. Huyó a Brasil y pidió asilo político, lo que fue cuestionado por el presidente Evo Morales, quien lo calificó como un delincuente confeso.
“Tiene que ser resuelto por tribunales nacionales”, insistió el Vicepresidente en respuesta a los pedidos de que un organismo internacional intervenga e investigue el hecho ocurrido en abril de 2009. Cuestionó la validez que le dan sus adversarios políticos a las declaraciones de personas que huyen o están condenados como Ormachea.
El expolicía detenido en Estados Unidos acusó, según sus declaraciones grabadas en un operativo por el FBI, a autoridades del Gobierno de estar vinculados con hechos de corrupción. García restó valor a las denuncias e informó que una prueba de ello es que el ministro de Defensa, Rubén Saavedra, no tiene una hermana, como dijo Ormachea y a la que atribuyó depósitos de dinero derivados del denominado caso Barcazas.
Expresó su disposición a que se investigue sus llamadas para ver si tuvo algún contacto telefónico con el acusado de extorsión en el país del norte, negó que el expolicía haya ingresado en alguna oportunidad a la Vicepresidencia y aseguró que su hermano Raúl es ingeniero, que no trabaja en el Gobierno y que vive en una casa en alquiler. Además anunció un juicio en Bolivia contra el exuniformado.






