Las autoridades proeuropeas de Ucrania informaron ayer sobre el plan de “descentralización” de las regiones, pero lejos de la “federalización” que Rusia considera la única vía para proteger a la población, para negociar el gas ruso.
El gobierno interino adoptó el principio de una “descentralización del poder y de una extensión importante del poder de las colectividades locales”, según un comunicado difundido ayer.
La reforma permitirá “conciliar los intereses de las comunidades nacionales y locales, y elegir una asamblea regional”. El Gobierno presentará próximamente los textos de ley correspondientes tras lo cual se organizarán elecciones regionales.
La semana pasada, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, lanzó la idea de una “federalización” de Ucrania. Las autoridades ucranianas denunciaron la maniobra con miras a una “división del país”.
La situación se da un día antes de las negociaciones sobre el abastecimiento de gas ruso, que Rusia utiliza como arma, pues Ucrania depende en sus tres cuartas partes de los suministros.






