Activistas prorrusos tomaron ayer un nuevo edificio gubernamental en la región de Donetsk, el Ayuntamiento de Zhdanovska, donde los asaltantes izaron la bandera de la autoproclamada ‘república popular de Donetsk’.
En el asalto participó una veintena de personas que no tuvo que hacer uso de la fuerza para acceder al inmueble y hacerse con su control de manera pacífica.
Zhdanovska, que se encuentra a unos 40 kilómetros de la capital regional, se suma a Górlovka, donde los sublevados se hicieron con el control de la sede del Ministerio del Interior.
Los efectivos del orden, que abandonaron el edificio a través del corredor humano formado por los asaltantes, ya han jurado lealtad al nuevo jefe de la policía local, Alexandr Shulzhenko, designado por los sublevados.
El domingo 6, centenares de manifestantes prorrusos atrincherados en la sede del Gobierno regional de Donetsk, en el este de Ucrania, tomaron edificios públicos.
El presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchínov, lanzó un ultimátum para que los rebeldes depongan armas y abandonen los edificios. Pero no hubo desalojo.
Rusia reaccionó con una declaración de su Cancillería que tachó de “criminal” la decisión de Turchínov de usar el Ejército para aplastar “manifestaciones”.






