Un minisubmarino robotizado empezó a barrer de nuevo ayer los fondos del océano Índico en busca de los restos del Boeing 777 de Malaysia Airlines desaparecido el 8 de marzo, pero tuvo que interrumpir nuevamente su misión.
Según el Centro Conjunto de Coordinación de las Agencias (JACC), encargado de las operaciones de búsqueda del vuelo MH370, el sumergible autónomo Bluefin-21, equipado con un sónar, fue desplegado la noche del martes por el buque australiano Ocean Shield.
Luego hubo que hacerlo subir de nuevo a la superficie por “una dificultad técnica”, agregó. Los análisis de los datos recabados ayer no muestran “ninguna detección significativa”, señaló un comunicado de la institución.
El Bluefin-21, que tiene forma de torpedo y mide 4,93 metros, debía realizar una primera misión de 16 horas, pero cuando el vehículo llega al límite de sus capacidades operacionales, vuelve a la superficie.
La zona de búsqueda fue delimitada en función de las señales detectadas hace unos diez días, compatibles con las emitidas por cajas negras de un avión.






